jueves, 25 de febrero de 2016

Tercera reflexión

Adela CORTINA ORTS
 ¿Para qué sirve realmente la ética?



¿Para qué sirve realmente la ética? es la última obra de la filósofa Adela Cortina, galardonada con el Premio Nacional de Ensayo 2014. Se trata de un trabajo en el que la reflexiona desde una perspectiva moral, sobre las acciones y las dinámicas que nos han llevado a la situación de crisis y desafección ciudadana actual. Al mismo tiempo que efectúa una cruzada por la recuperación de valores morales como la justicia y la igualdad, tan básicos para construir ciudadanos/as decentes, como instituciones justas y fiables. Al fin y al cabo, ambos son componentes centrales de las sociedades democráticas, en la que distintos proyectos de vida puedan convivir, a la vez que se tiene en cuenta a los más vulnerables.
 ¿para que sirve la ética?

Para establecer los mejores criterios sobre la conexión y coherencia entre aquello que decimos y aquello que hacemos.esto se da Porque el ser humano está estructuralmente determinado por su logos (razón,el lenguaje) y por su praxis (acción orientada a fines). 
Una cosa es hablar de ética y otra comprender el sentido práctico y existencial de nuestras propias estructuras morales. 
Adela Cortina plantea que aunque "todo el mundo habla de ética, a la hora de la verdad nadie sabría decir qué es eso de la ética". 
Las propuestas morales que podrían extenderse universalmente son, según Adela Cortina, las siguientes: 
1. La defensa de los derechos humanos y el fomento de  las capacidades básicas.
2. Mejor y más real democracia.
3. Una economía cuya meta sea ayudar a formar buenas sociedades.
4. Una ciencia y técnica al servicio de la dignidad humana, la naturaleza y la vida.

Capítulos de la obra

1.Abaratar costes y crear riqueza, partiendo de las condiciones económicas, políticas y sociales actuales, caracterizadas por la crisis económica y una desconfianza generalizada de la ciudadanía en los actores políticos, la autora pone de relieve que ahora más que nunca la ética es rentable.Cultivar la confianza como uno de los recursos morales más importantes de nuestras comunidades, permitiría según Cortina, “que nuestro mundo sea más económico en dolor evitable y también en dinero” (p.14)

2. Labrarse un buen carácter es el objetivo del capítulo dos, donde Cortina nos recuerda “que la moral tiene algo que ver con no dañar, pero no siempre y no sólo con eso; también con no defraudar la confianza” (p.31), porque el cumplimiento de las promesas se refiere también a ser moral. Las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida nos permiten adquirir ciertos hábitos, que se tornan virtudes o vicios según su naturaleza.

3.Querer cuidar, destaca un rasgo fundamental de los seres humanos, que a veces tendemos a olvidar: su vulnerabilidad. Como seres sociales, necesitamos irremediablemente de los otros para poder sobrevivir. Cuidar de los que nos rodean es una obligación moral que demuestra cuán interdependientes somos, un hecho que “destroza desde hace mucho tiempo la leyenda del individualismo egoísta” (p.51)

4. Transitar del egoísmo estúpido a la cooperación inteligente, es la tarea que se nos propone en el cuarto capítulo, donde la cooperación se destaca como uno de los principios básicos de funcionamiento de la vida social. Debido a la racionalidad maximizadora heredada del mundo económico, “nos hemos acostumbrado a creer que actuar racionalmente significa tratar de maximizar el beneficio sin más, a cualquier precio” (p.78).

5. Para Conquistar solidariamente la libertad debemos saber de qué tipo de libertad estamos hablasndo, no se trata de la libertad entendida como independencia, ya que ésta no atiende a responsabilidades, y porque “hacer sin mirar a quien se daña, no es libertad” (p.100). Por esta razón, no hay que confundir individualismo con egoísmo, porque la libertad como independencia se conquista y quien la reclama para sí, se compromete a reclamarla para los demás (p.103), de cualquier otro modo, este ser acabaría preso de su egoísmo.

6. La felicidad humana “no viene tanto del ejercicio de facultades portentosas como de una vida buena” (p.116), y esta vida buena implica saber Reconocer y estimar lo que vale por sí mismo. A través de la lectura del capítulo sexto, entendemos que reconocernos en los otros nos permite amar y construirnos como seres humanos, protegemos aquello que consideramos valioso, y buscamos el aprecio de los demás constantemente, porque sabemos que esto nos va a permitir vivir de forma plena.

7.  (Ser profesionales, no sólo técnicos), se profundiza en un rasgo central de nuestra sociedad: el predominio de una cultura científico-técnica que ha provocado que solamente se conciban las mejoras sociales a través de la investigación científico-técnica (p.130). A la larga, este tipo de cultura ha dificultado que diferenciemos entre lo que son buenos profesionales y lo que son simples técnicos, así, en estos tiempos de crisis “se ha echado en falta la presencia de buenos profesionales” (p.131), conscientes de que en el desarrollo de su actividad, no se están sirviendo a sí mismos, sino “a una tarea que les trasciende” (p.133).

8. Conjugar justicia y felicidad, Cortina nos da las últimas claves para conseguir llevar una vida plena, para ser justos y felices. En primer lugar, ser justos supone dar a cada uno lo que le corresponde (p.161), esto implica exigirnos mutuamente que todas y cada una de las personas respetaremos nuestros derechos. En cuanto a la felicidad, “nadie puede exigir a otros que sean felices de una manera determinada, sino que cada persona es la que ha de optar por un camino u otro” (p. 163).


Esta obra de Adela Cortina sirve como recordatorio a las personas de que somos capaces de escoger nuestro rumbo en la vida, y a las instituciones de la responsabilidad que tienen con para la sociedad. A lo largo de sus páginas, la autora muestra una enorme sensibilidad para percatarse de las necesidades morales de la sociedad, y señala de forma concisa los ámbitos de mejora donde todos/as debemos trabajar conjuntamente. Recordando también un hecho clave, y es que no existe el individuo aislado como tal, sino que las comunidades funcionan porque nos encontramos conectados los unos a los otros, somos seres dependientes y nuestra vulnerabilidad nos permite apreciar la importancia que tienen valores como la justicia, la felicidad y la cooperación. Como siempre, el trabajo de esta autora nos acerca al debería ser y nos alienta a no mostrarnos impasibles antes las injusticias, aportándonos la esperanza necesaria para alcanzar la meta suprema: ser felices en el seno de sociedades justas.

referencias:
http://revistadefilosofia.com/66-26.pdf
https://www.youtube.com/watch?v=F3LXHC6CMyc

Opinión: 

Todos los puntos que expone adela cortina son sumamente importantes para nuestra vida pero algo que quiero resaltar personalmente es como hacer que desde el principio todo empiece a fluir bien mejor dicho cual seria el punto de partida, para mi concepto el punto de partida de cualquier persona esta en su niñez en la casa y en las instituciones sin duda alguna los dos son fuentes fundamentales en el desarrollo de la moral de una persona, pero en su niñez el colegio es el que mas influye , refiriéndome explicitamente a el bullyng algo que esta muy de moda hoy en día pero que afecta sumamente la sociedad, un gran problema que no le ponemos la atención que en realidad merece.
Un niño que a sido victima de bullyng no es una persona que vaya a ser muy seguro en su vida y menos le va a brindar seguridad a los demás, no va a tener un buen carácter y menos va a ser una persona feliz; no digo que esto sea el caso de todos solo estoy generalizando. 

Uno de los puntos claros que nos  que expone adela  para  justificar lo que acabo de decir es lo siguiente "La felicidad humana “no viene tanto del ejercicio de facultades portentosas como de una vida buena” (p.116), y esta vida buena implica saber Reconocer y estimar lo que vale por sí mismo" una persona que no recibe cariño, atención en su casa y que en el colegio es victima de bullyng pensara que vale muy poco y así nunca va a poder llega a ser completamente feliz. 

Por eso debemos de empezar a cambiar esto desde nuestra casa, desde la educación y el cariño que le brindamos a nuestros hijos para empezar así a formar personas con gran ética y moral. Así construiremos una mejor sociedad y un mejor futuro para esas personas que queremos tanto y no solo para ellas por que el echo de ver feliz y realizado a la persona que tanto queremos hace que nosotros también estemos en ese estado de felicidad y de paz. 






No hay comentarios:

Publicar un comentario